La misión de la iglesia evangélica se fundamenta en el mandato bíblico de anunciar el evangelio de Jesucristo a todas las naciones, formando discípulos que vivan conforme a la Palabra de Dios y que reflejen el amor transformador de Cristo en cada área de sus vidas. La iglesia existe para ser un instrumento de reconciliación entre Dios y la humanidad, proclamando la salvación por gracia mediante la fe y ofreciendo esperanza en medio de un mundo marcado por la incertidumbre.
Su misión se expresa en varios aspectos esenciales:
† Predicación del evangelio: Comunicar con claridad y fidelidad el mensaje de salvación, centrado en la obra redentora de Jesucristo.
† Formación espiritual: Acompañar a los creyentes en su crecimiento, enseñando la Biblia y promoviendo una vida de oración, servicio y santidad.
† Servicio comunitario: Ser una presencia activa en la sociedad, atendiendo las necesidades físicas, emocionales y espirituales de las personas, mostrando compasión y justicia.
† Unidad del cuerpo de Cristo: Fomentar la comunión entre los creyentes, fortaleciendo la fraternidad y el apoyo mutuo como testimonio vivo del amor de Dios.
† Misión global: Extender el mensaje más allá de las fronteras locales, apoyando la obra misionera y la expansión del evangelio en todo el mundo.
En síntesis, la misión de la iglesia evangélica es glorificar a Dios mediante la proclamación de su Palabra, la formación de discípulos y el servicio a la humanidad, siendo luz en medio de las tinieblas y sal que preserva la verdad en la sociedad.
La visión de la iglesia evangélica proyecta un futuro en el que las comunidades sean transformadas por el poder del evangelio, donde cada persona pueda experimentar la gracia de Dios y vivir en plenitud espiritual, emocional y social. La iglesia sueña con ser un espacio inclusivo, acogedor y dinámico, que refleje el Reino de Dios en la tierra.
Los elementos centrales de esta visión incluyen:
† Transformación integral: Ver vidas cambiadas por el evangelio, familias restauradas y sociedades más justas y solidarias.
† Expansión del Reino: Ser parte activa de un movimiento global que lleva el mensaje de Cristo a cada rincón del planeta, utilizando todos los medios disponibles, desde la predicación tradicional hasta las herramientas digitales modernas.
† Formación de líderes: Levantar generaciones comprometidas con la fe, capaces de guiar con integridad y servir con humildad en la iglesia y en la sociedad.
† Impacto cultural: Influir positivamente en la cultura, promoviendo valores de paz, justicia, respeto y amor, siendo voz profética frente a la injusticia y la desigualdad.
† Comunidad viva: Ser una iglesia que no se limita a los muros del templo, sino que se convierte en un movimiento de fe que se extiende a los hogares, escuelas, lugares de trabajo y espacios públicos.
La visión apunta a una iglesia que, guiada por el Espíritu Santo, se convierte en un faro de esperanza y verdad, inspirando a las personas a vivir en comunión con Dios y entre sí. Se sueña con una comunidad que refleje la diversidad del pueblo de Dios, unida en la fe y comprometida con la misión de transformar el mundo a través del amor de Cristo.
La misión y visión de la iglesia evangélica se entrelazan en un propósito común: ser fiel al llamado de Dios y proyectar un futuro donde el evangelio transforme vidas y sociedades. La misión define el presente, la visión ilumina el futuro, y ambas se sostienen en la certeza de que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos.